AUDACUS
El poder es un juego de sacrificios. Eso fue lo que aprendí de mi padre. Lo que nunca me enseñó —lo que tuve que aprender por mí mismo— es que a veces las piezas que sacrificas sangran.
Me encontraba frente al antiguo espejo de la cámara oriental, ajustando los puños dorados de mis mangas mientras mi mayordomo anunciaba su llegada.
—Lady Thalindra de la Corte de las Hadas, descendiente de la Reina Lysandra, unida por sangre al Bosque Plateado.
El título era pesado, tallado en historias