Álvaro y Atike tenían tres meses de una idílica relación, Álvaro estaba cumpliendo con la promesa de cada día enamorarla con detalles
— Amor, vamos, te llevaré a un lugar muy especial, para después llevarte a otro aún más especial.
— Quiero ir, pero no puedo dejar sola
A Julián, no la veo bien.
— Ve tranquila Atike, estoy bien es solo cansancio .— Habló Julianne desde arriba de las escaleras.
Atike la miró y luego a Álvaro.
— ¿Estás segura que puedes quedarte sola?
— Si Atike, ve y disfruta d