UNA RESPUESTA ESPERADA
MAURIZZIO
Mis nervios por escuchar su respuesta me hizo sudar las manos, pues al tomar el picaporte mis manos resbalaron sobre el, al entrar en mi oficina y cerrar la puerta tras de mí, la encontré admirando el hermoso ocaso que aún se divisa por el ventanal, el portafolio estaba cerrado en mi escritorio, lo que me hizo temer lo peor, pues sé que sabe que ya estoy dentro, pero no se inmutó cuando me sintió entrar, ¿Qué estará pensando!?, ¿Qué hay dentro de esa hermosa c