Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa casi eran las diez, sabía que Ivanov no demoraría en llegar, pues habíamos quedado a las diez y media.
Estaba a punto de hacerlo, estaba a punto de marcharme de aquel lugar para siempre, ya ni siquiera podría volver a ver a nadie del trabajo, pues Ivanov me había asegurado que fingiría mi muerte para que la gente dejase de buscarme.
Él jamás sabría que le había abandonado, jamás podr&ia







