--Entonces aquí se encuentra esa malta estatua que te juro que la primera vez que la vi casi me orino en los pantalones… --di una pequeña risita al escuchar las palabras del emocionado de Kendrik, quien parecía ser mi guía turístico, además de ser un pésimo en la exposición y explicación del producto, pues no hacía más que hablar con sus relaciones personales con semejantes esculturas.
No negaré que, aunque tenebrosas, estas cosas son maravillosas, son arte pura, sin duda alguna es como estar e