—Ha llegado hija, tu dulce esposo.—Mi madre le gustaba estar en la ventana por el gran oleaje de brisa que la abrazaba.
—Ire a recibirlo, madre sigue sonriendo te ves radiante.—Cerre uno de mis ojos.
—Ve rapido, el te esta esperando.—Me ordeno.
Baje los mas rapido que pude y le abri la puerta, Mike venia con una botella de vino seco como le gustaba a mi madre.
—Has llegado temprano, perdona el desorden de la casa he tratado de empacar lo mas necesario.—Lo hice pasar.
—Crei que ya tenia todo