—Quien te iba a extreñar, he estado muy ocupado con mi vida personal.—Busque en el cajon de mi escritorio dos copas.
—Desconsiderado, ahora entiendo porque no recibi ni una llamada.—Quito la tapa de la botella.
—He pedido cafe.—Dije.
—Entonces para que sacaste las copas.—Inicia una propuesta.—El mes que viene inician las nuevas ofertas extranjeras para las inversiones de la empresa, necesito que leas los documentos que te enviare la siguiente semana cuando los tenga listos.
—Los leere, pero