«¡Claro que sí!»
«¡Por supuesto que me quiero divorciar!»
«¿Crees que vine solo por juego?»
Todas aquellas palabras habían salido de su boca, pero Connor Sheffield no se había creído ni una.
Finalmente se habían despedido, no sin antes hacer una nueva cita para dentro de dos días. Al parecer Jac