—¡¿Colega?! —explotó Érika gesticulando con fuerza. ¡No podía creer que la llamaran así!—. ¡Esta no es colega de nadie, solo es una improvisada!
—¿Entonces por eso lo hiciste? —la acosó Elliot como si estuviera sometiendo a un acusado en un juicio—. ¿Por eso cortaste el vestido? ¿Porque creíste que