—Ese miedo que pasaste hoy, ese nudo en lo alto de tu estómago… ese no se va a ir nunca —siseó—. Puedes venir por las malas ahora, o puedes venir por las malas después… pero algún día vendrás, tú lo sabes, y la próxima vez quizás no tengas que venir sola.
Ella se puso pálida porque si en algo conoc