Mundo ficciónIniciar sesiónElliot parecía una fiera enjaulada. Ni siquiera se había molestado en volver de nuevo a la oficina después de llevar a Kali a casa, pero verla dormir inquieta, sin llegar a descansar realmente, lo tenía sin sombra.
Había intentado comer y había vomitado otras dos veces, y para Elliot estar ahí con ella, sujetarle el cabello o lavarle la cara no era suficiente.
—¡Listo! Levántate, nos vamos al hospital —dec







