Con un certero movimiento introdujo la lengua entre esos carnosos labios y se dispuso a explorar su ardiente, suave y femenino interior, Ebrio por su sabor, le acarició la lengua con una urgencia febril, suplicando de esa forma que le devolviera el beso y Nat lo hizo, con muchas ganas, ella siempre correspondía con veracidad y pasión. Ella lo abrazaba y arqueaba la espalda, la posición hizo que sus pechos se elevaran como si se los ofreciera, Evans embriagado por su sabor le rodeó los pechos co