MORGAN
Todavía flotaba en un estado de euforia cuando TJ la tomó de la mano y la condujo de vuelta a la barra. Salió lentamente al darse cuenta de que le hablaba. Sonrió suavemente y parpadeó. —Lo siento. ¿Qué dijiste?—
Se rió entre dientes. —Te pregunté si querías otra copa—.
No necesitaba alcohol para intensificar la sensación de embriaguez que ya experimentaba. Ahora entendía a qué se referían las personas cuando hablaban de un subidón natural.
—Lo que quieras, pequeña potra.—
* * *
Morgan h