—Salma, ¿estás bien? —Hablo Gianna después de unos minutos de silencio.
—Gianna, tanto tiempo sin escuchar tu voz, es bueno saber de ti —Gianna se sostuvo de la pared de su habitación para evitar terminar en el suelo —estoy acompañado de tu preciosa amiga.
Salma, debía es estar en peligro, su corazón latía con fuerza, sentía miedo de que algo malo le sucediera a Salma, podía escuchar la música de fondo, ¿dónde podían estar?
Después de semanas, desaparecido, al fin Arnold había salido de su es