Yesenia y Rubén estaban felices de que Gianna estuviera de regreso.
Yesenia ayudó a su jefa a instalarse en la mejor habitación de la mansión.
Observo al pequeño con algo de curiosidad, a pesar de ser rubio y tener unos hermosos ojos azules, era idéntico al jefe.
Si no conociera a la pareja, pensaría que era el hijo de ambos, el pequeño era demasiado lindo.
Lo mejor era guardar silencio y no preguntar demasiado, mientras ordenaba las cosas le contó lo que había sucedido en la mansión.
Giann