Dexter se sentó en el sofá pensativo, le dolía el engaño de Aurora, pero más le dolía el engaño de su propio hermano.
Se sirvió un buen trago, todo ese tiempo había juzgado muy a mal a Emeth, él solo trataba de ayudarlo, debía de ser un poco más agradecido.
—En realidad lamento todo esto jefe —habló Héctor —todo este tiempo tuvimos al enemigo a nuestro lado, es realmente aterrador, ella fingía amarlo, pero por dentro lo odiaba.
—Lo sé, gracias a mi terquedad, mi madre está en el hospital, ell