Isabella iba realmente molesta, su corazón estaba destrozado, había criado a un monstruo, una persona que odiaba a su hijo por la fortuna de su padre.
Todavía recordaba las palabras de aquella mujer moribunda y enferma.
“Todos en algún momento vamos a pagar, lo que hicimos, yo estoy pagando mi condena, en algún momento también te tocará pagar, no lo olvides Isabella, ni todo el dinero del mundo te salvará”
Quizás la vida le estaba cobrando algunas deudas del pasado, pero no iba a permitir que