El ambiente estaba cargado de una tensión dulce y vibrante. Las luces tenues delineaban las sombras de sus cuerpos, mientras Jeremy y Sofía se miraban como si el mundo hubiera dejado de girar para darles ese momento.
Él alzó una mano temblorosa para apartar un mechón rebelde del rostro de Sofía, sus dedos rozaron su mejilla con una delicadeza que la hizo cerrar los ojos.
—Eres todo para mí —murmuró Jeremy, su voz rasposa y llena de emoción.
Sofía lo miró fijamente, sus ojos brillaban con