Mundo de ficçãoIniciar sessão—No quedó ni uno vivo, dos equipos completos, veinticinco hombres muertos en diferentes lugares y de distintas formas, todos ellos con la misión de neutralizar al basilisco.
—El basilisco no los mató… Al menos no a todos, pero aún así no hay rastros suyos o de su cadáver, es como si se hubiese esfumado—respondió una voz femenina y melodiosa como el arrullo de ca







