──────⊰·☆·⊱──────
El cuerpo de Morgana se tensó, cuando vio que Arthur se alejaba.
—¡Vaya! —exclamó Joe—. No has perdido tiempo, nada más y nada menos ese imbécil de Graham estaba contigo.
—¿Para eso fue que me obligaste a venir? —cuestionó ella alzando una ceja.
—Eres…
—Si continúas con tus estupideces, me marcharé.
Todavía ella no entendía por qué había aceptado a ir con él.
«¡Eres una necia, Morgana!», se regañó.
La verdad es que le había dolido enterarse por la misma boca de Joe de que ell