C42- PELIGRO ANDANTE.
C42- PELIGRO ANDANTE.
Cuando Cassio llegó a la mansión, ya era de noche. Y apenas cruzó la puerta, Luna lo esperaba en el salón, de pie, con las manos apretadas y los hombros rígidos. Su mirada estaba fija en él, y aunque intentaba mantenerse firme, tenía el corazón en la garganta.
Dio un paso hacia él, con la voz temblorosa.
—Cassio... déjame explicarte, Esteban...
Pero no pudo terminar. En dos pasos, él ya la tenía entre sus brazos, abrazándola con fuerza, como si temiera que pudiera desapare