C41- CRUZARSE EN SU CAMINO.
C41- CRUZARSE EN SU CAMINO.
—Sí, Esteban, lo sabía —susurró Luna, con la voz apenas audible. Sus ojos apenas se atrevían a mirarlo mientras hablaba.
Esteban la miró fijamente, como si intentara descifrar un acertijo imposible. Su rostro se tensó, y sus cejas se fruncieron en una mezcla de incredulidad y confusión.
—¿Luna...? ¿Tú te volviste loca? ¿Quién carajos eres? ¿Dónde está la Luna que yo conocía? —preguntó, casi escupiendo las palabras. Su tono era un torbellino de incredulidad y rabia co