C22- ¿ME ACABO DE CONVERTIR EN UNA ASESINA?
Luna salió del vestidor ajustándose el diminuto uniforme que Azucena le había entregado. Era un vestido negro, tan corto que apenas cubría lo necesario, con un escote pronunciado que resaltaba sus curvas de una forma que la hacía sentir completamente expuesta.
Se miró en el espejo antes de salir y no pudo evitar maldecir en voz baja.
«Esto es ridículo» pensó, acomodándose el dobladillo por enésima vez, aunque sabía que no había forma de hacerlo menos