C18 - ¿O DISPARAS O ME ESCUCHAS?
Dos días después, estaban de vuelta en Palermo.
Cassio había retomado su rutina habitual. Pasaba la mayor parte del día en su oficina o supervisando la finca. Para sorpresa de Luna, no la había llamado ni una sola vez desde que regresaron, algo que, aunque no quería admitirlo, la decepcionaba más de lo que esperaba. Sin embargo, había otra cosa que no podía sacarse de la cabeza: aquel hombre que vio en la fiesta de Iván.
¿Por qué parecía conocerla?
Luna repasaba