C122- PUEDES CONTAR CONMIGO.
C122- PUEDES CONTAR CONMIGO.
Dos días después, en Manchester...
Kieran descargaba su furia contra el saco de arena. Cada impacto resonaba en el gimnasio vacío, acompañado por el sonido de su respiración agitada. Su espalda musculosa brillaba bajo la tenue luz, cubierta por una fina capa de sudor que recorría cada línea de sus tatuajes. Su mandíbula estaba apretada, y sus ojos, oscuros y enfocados, parecían arder con una intensidad que nadie podría ignorar.
El teléfono sonó de repente, rompiendo