Mundo ficciónIniciar sesiónRoymer descansaba a un lado de Sarah con la respiración entrecortada.
-Felicitaciones querida, eres muy buena, tu cuerpo es delicioso.
-¡Basta de humillaciones, déjame en paz!
-No, no- chasqueó la lengua- no me hables así, cariño.
Sarah se giró dándole la espalda, en ese momento sonó su móvil, se giró para extender la mano por encima de Roymer y tomar el celular que estaba en la mesa, allí lo había dejado, antes de irse







