Capítulo 19. Nuestro padre es el propio diablo
Erika no tenía idea de qué hacer frente a la visita que había llegado, su ex no podía verla, si lo hacía estaba pérdida y descubriría que estaba viva, las manos le sudaban, por un momento no supo cómo llegó hasta ahí, hasta que miró a sus hijos.
—Ustedes son los culpables que el infiel esté en la puerta de mi casa, díganme ¿Se dejaron ver por las cámaras de seguridad? —preguntó Erika sin poder creer que sus hijos le hayan llevado al león a la puerta de la casa.
Aníbal los vio y salió en su defe