Capítulo 119. Familia interesada.
Aníbal besó a Alena con una pasión desbordante, no había parte de su cuerpo que no recorriera no solo con sus manos, sino también con su lengua.
Estaba tan enamorado de ella que no podía resistirse a sus encantos, esa mujer se había filtrado en lo más profundo de su corazón, no supo cómo, solo sabía que había llegado allí para quedarse.
La pasión que sentía entre sus brazos era aún más fuerte y ardiente que el fuego que ardía en su corazón. La besó con fuerza y profundidad, como si su vida dep