81— El infierno de Toby.
…RILEY…
Estábamos de vuelta en la oficina y permanecimos en silencio durante minutos, absorbiendo la realidad de la situación en la que nos encontrábamos.
Me senté allí, mordisqueando el costado de mi pulgar como si contuviera todas las respuestas, observando cómo él paseaba por el suelo como una tormenta embotellada en forma humana.
El hombre ni siquiera se daba cuenta de lo que me estaba haciendo: la forma en que su camisa se tensaba sobre su espalda, o cómo cada pocos pasos se pasaba los ded