Mundo ficciónIniciar sesión—¡Ah! más, por favor, m…más Ju…Julián.
—No, de rodillas —la mirada del hombre casi daba miedo—. De rodillas, no me gusta repetir.
El pelo de la joven caía por la espalda y en medio de esta, una incipiente gota de sudor rodaba hasta el inicio de su prominente trasero. Sus labios rodearon lentame







