Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlpha Ikender
•Siendo uno mismo•
Una luz brillante cubrió todo, Ikender se encargaba de mantenerme apretada a él, de pronto la luz se disipó, frente a nosotros las dos mujeres quienes nos salvaron estaban de pie, Victoria lucía demasiado cansada, sus ropas estaban rotas. La mujer de cabello blanco se sentó sobre el suelo igual de débil.
Lort Ashton se acercó a la her







