Gabriel apretó la mano de Alice con ternura, tratando de ofrecerle consuelo.
—Lo hizo para protegerte, Alice. Él pensó que, si Jennifer creía que estaba muerto, sería menos probable que te hiciera daño a ti y a Samuel. Pero ahora, las cosas han cambiado. Jennifer sabe la verdad y está usando a Samuel como un peón en su juego. Pero no te preocupes, prometo que no descansaré hasta traerlo de vuelta sano y salvo —Explicó Gabriel con su voz llena de determinación.
Alice asintió, con los ojos llenos