Mundo de ficçãoIniciar sessãoAbro los ojos y me doy cuenta que ya llegamos a Portland, Ethan me levanta en los brazos y yo me abrazo a su cuello, aún me siento adormilada por la pastilla, cuando vuelvo a abrir los ojos estamos entrando a la casa.
—Vaya Gema, por Dios no pensé que tú accidente hubiera sido tan fuerte, pero si tienes golpes hasta en la cara.
—Kendra.
La recrimina Ethan, empieza a subir las escaleras y yo suspiro







