C22: DE UNA FORMA QUE EL NO PENSABA TOLERAR.
C22: DE UNA FORMA QUE EL NO PENSABA TOLERAR.
La orquesta tocaba una pieza suave que se perdía entre el tintineo de las copas de cristal y el murmullo de la élite neoyorquina. De repente, Ian se abrió paso entre la multitud con la elegancia de un jaguar, sosteniendo dos copas de champán. Al llegar junto a Savanna, se detuvo un segundo solo para admirarla. Bajo las lámparas de araña, ella no solo era la mujer más bella del salón; era la única que merecía su atención.
—Tu combustible, mi lady —mu