Capítulo Nueve
MONIQUE
No podía creer que estuviera haciendo esto. De pie allí, con ropa cara y joyas carísimas, sosteniendo un cuenco de agua de rosas para dar la bienvenida al hombre que más odiaba, que regresaba de una batalla que deseaba que hubiera matado...
Luna estaba a mi lado. Con la cabeza bien alta, su porte elegante como siempre, adornada con ropajes reales. Dio un paso hacia mí, manteniendo la mirada al frente mientras hablaba.
"Borra esa mueca de tu cara. Recuerda nuestro trato."