Mundo de ficçãoIniciar sessão—No puedo negar que tienes ingenio —dice Richard, tras colgar la última llamada recibida—. Ese rumor que hiciste correr realmente nos está facilitando el trabajo. Todos están desesperados por encontrar las malditas caletas de los Williams.
—No las van a encontrar, yo inventé eso.
El hombre me mira con rostro escéptico y luego se ríe.
—Yo no estaría tan







