Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnte la mirada atónita de todos los que me observan, tomo a la pequeña rubia firmemente por los hombros mientras la increpo con fuerza.
—¿Hace cuánto?
La chica está asustada, lo veo en su rostro, pero no tengo tiempo de calmarla. Sé que no es su culpa, pero en este momento ella no puede importarme menos.
—Por favor, Cloe. Necesito una respuesta —exijo, tratando de modular







