42. CLUB Y PERIODO
Me acabo de sentir uno de los seres más perezosos de toda la humanidad. Antes no había puesto atención especial a que Alexander es muy bueno para madrugar; no pelea con el despertador como lo hago yo, rogándole al celular que me dé cinco minutos más de sueño.
Entre lo poco que me alcanzó a contar durante el desayuno, está que salió a trotar un rato antes de bañarse, y yo ni por enterada. No debería sorprenderme, él ya me había contado algo sobre las viejas rutinas que aún conservaba y que en su