C94-NO LA AMO
Maddox salió de su habitación sintiéndose peor que después de cualquier batalla. La culpa era lo que lo carcomía; había visto el dolor en los ojos de Lucelia y sabía que ella merecía más.
Merecía todo. Y él no podía dárselo.
Salió en busca del aire frío que aclarara su mente, y se encontró con Axel, apoyado en el parapeto, mirando el horizonte, esperando el amanecer.
—¿No duermes? —preguntó Maddox, acercándose.
—Podría preguntarte lo mismo.
Hubo un silencio antes de que Maddox se p