C38-ENFERMERA PERSONAL
En el castillo, Sasha no se movía de la habitación de Axel, y Arianne ya sentía su paciencia agotándose.
—Deberías descansar —sugirió Arianne con voz engañosamente suave—. Yo me quedaré con él.
Sasha ni siquiera la miró.
—Mi lugar está aquí. Soy su beta.
Algo se rompió dentro de Arianne. Desde que llegó, esa mujer le había hecho la vida imposible, y ahora se creía con derecho sobre Axel.
Ya no más.
—Sal —ordenó Arianne.
Sasha se giró lentamente, con una sonrisa burlona e