C125- PELEA DE ALFAS
En un claro apartado del jardín de hielo, Maddox y Tristan estaban frente a frente y la tensión entre ellos era tan densa que casi podía palparse.
—La marcaste —acusó.
Tristan no retrocedió ni un milímetro, se mantuvo firme, su espalda recta, sus hombros cuadrados, la imagen perfecta de un príncipe que no se doblega ante nadie. Sus ojos ahora dorados, más dracónicos que nunca, se clavaron en los de Maddox.
—No es asunto tuyo —respondió con frialdad.
Maddox dio un paso al fr