C113- QUIERO TENER UN HIJO
Las cejas de Tristan se fruncieron, y pequeñas escamas doradas comenzaron a aparecer en sus sienes, un signo de que su control sobre su lado dracónico estaba deslizándose.
—¿Me preguntas eso tú? —respondió con una risa seca—. ¿El que le dijo que no quería nada serio?
Maddox sintió el golpe de la culpa como un puñetazo físico, pero no retrocedió. Se mantuvo firme, sosteniendo la mirada de Tristan.
—Y por lo mismo te lo pregunto —replicó—. Ella no merece que le rompa