Salgo de la casa en donde estaba esposado Alex, encontrándome con Calim quién aún me esperaba afuera, caminaba de un lado a otro, se veía preocupado, ¿Así es como vigilas a una alfa?
Calim se detiene cuando nota mi presencia, se alivia un poco, pero aún sentía que pasaba algo.
—¿Cómo te fue? —me pregunta.
—Tiene razón —le confieso y queda confundido—, no me lo dijo, pero creo que se hizo atrapar por ustedes para que él y yo pudiéramos negociar, nada me quita de la cabeza que puede ver su fu