Mundo de ficçãoIniciar sessãoCinthya.
Acaricio con suavidad su cabeza, le gusta que lo haga mientras la recuesta sobre mis piernas, estoy sentada en la oficina, no tuve más remedio que traerlo al trabajo porque debo llevarlo a que le hagan un chequeo.
Uno de los empleados toca y tras escuchar mi autorización para que entre, lo hace, su cabeza que reposaba debajo de mi caricia se levanta y se pone en guardia con un gruñido.
—Tranquilo, cari&







