37. En busca de explicaciones
Dan y yo tomamos nuestra forma de lobo y nos adentramos en el bosque hasta llegar cerca de la ciudad, llegamos a una casa enorme con un bonito jardín, era una suerte que el patio trasero diera al bosque y pudiéramos llegar a su casa sin ser vistos por ningún humano.
Dan comenzó a tocar la puerta trasera, ya habíamos tomado nuestra forma humana y estábamos más que ansiosos por ser recibidos; la puerta se abrió de golpe, era el hermano de Dan, parecían un clon el uno del otro, mismos ojos verdes