119. Planes Malignos
Devora.
Mis zapatillas resuenan en las baldosas color crema llenando los silenciosos y oscuros pasillos de la residencia real, camino frenética, ansiosa por llegar a mi maldita habitación y explotar, soltar toda esta ira contenida, no puedo creerlo, que él se atreviera a humillarme de esa manera; su mirada, no era la misma, claro que no esperaba que lo fuera, cielos han pasado como 3 años, él siempre fue de semblante duro y mirada fría, pero ahora... no hay más que desprecio en sus ojos, antes