105. Colmilludos atacan la cabaña
Es muy tarde, ni siquiera he mirado el reloj ni salido de la cama, pero la luz solar que se cuela por la ventana es tan fuerte que podría asegurar que ya pasa de medio día.
Sigo molesta, mi enojo ni siquiera a abierto paso a mi apetito, no tengo ganas de nada, más que desesperación, porque caiga la noche y Rexon regrese para explicarme que carajos esta pasando, a que peligro tenemos que enfrentarnos esta vez.
Más estoy segura que estando en la cama pensando solo hará que el tiempo corra con m