Narra Jo Ann
Nos metemos todos en la habitación de hotel, mis hijos quienes me miran con sus caras fastidiadas y con sueño y los guardias quienes están en la entrada esperando instrucciones.
Saco un par de billetes que he tomado de la caja fuerte y se los entrego.
-Es su pago, de aquí a un mes- ellos solo asienten en silencio, sé que están lo bastante confundidos pero no puedo dar razones ahora, me encierro nuevamente en mi habitación, quiero estar sola.
El maldito mundo debe de estar buscandom