Narra Jo Ann.
Despierto adormilada y me doy cuenta que no estoy en mi habitación, en vez de eso me encuentro en los brazos de Damon arropada por sus fuertes brazos y una manta abrigadora de la cual no tengo idea su procedencia, la casa está iluminada por el sol entrando por todas partes incluyendo nuestros rostros y me sorprendo cuando ni siquiera eso ha perturbado nuestro sueño.
Me muevo lentamente de mi lugar levantándome del sofá sin despertarlo y camino hacia la cocina descalza viendo que D