–Una sola oportunidad, es todo lo que te daré. No lo arruines… porque ya no se si lo soportaría– lo veo hacer una mueca y asiente lentamente, creo que va a decir otra cosa pero apenas es capaz de separar los labios cuando la puerta es abierta repentinamente.
–Buenas noches, soy el doctor en turno y revisaré a la paciente –el joven hombre de bata blanca se acerca hasta nosotros estrechando la mano de cada uno, después simplemente toma la carpeta de mi expediente y lee rápidamente murmurando dato